NO QUISO ESPERAR MÁS

El motivo familiar por el que Carmen Bazán, la madre de Jesulín de Ubrique, ha abandonado el reposo

La exsuegra de Belén Esteban hace poco fue intervenida quirúrgicamente pero ya parece haber superado el mal trago.
martes, 6 de abril de 2021 · 16:34

Hace algunas semanas Jesulín de Ubrique se enfrentaba a lo que probablemente haya sido el momento más complicado de su vida. No estamos haciendo referencia a una cornada o a los disgustos por las peleas mediáticas entre María José Campanario y su ex mujer sino que su madre, Carmen Bazán, tuvo que ser internada para someterse a una complicada cirugía de cadera. Afortunadamente la operación no tuvo ninguna complicación y al poco tiempo ha demostrado cuán fuerte es.

Todavía está convaleciente de aquel delicado momento de salud pero como Carmen parece valorar tanto a la familia como lo hace Jesulín de Ubrique, no ha podido aguantar más el encierro y ha abandonado su residencia en pos de conocer a su última nieta, la hija de Víctor Janeiro. Hasta el momento la mujer solamente había visto el rostro de Brenda mediante videollamada pero a esta altura ya necesitaba retomar la presencialidad.

En la fotografía adjunta de GTRES puede apreciarse a Carmen caminando con ayuda de un andador pero en muy buenas condiciones generales. Beatriz Trapote es la esposa de Víctor y la madre del retoño que acaba de llegar al mundo, quien debe haber estado absolutamente contenta con finalmente haber podido recibir a su suegra en casa. Ella es muy asidua al uso de redes sociales y mediante esa plataforma hemos podido saber que está en plena recuperación de su peso pues ha cogido unos 10 kilogramos durante el proceso de gestación.

Sin lugar a dudas “la niña mimada” del clan debe tener encantados a todo el mundo, incluido al espada, quien quizás con el recibimiento de su sobrina se ha reactivado en las ganas por ser padre nuevamente. Más allá de la especulación anterior, Jesulín de Ubrique y el resto de los integrantes de la familia son muy unidos entre sí y cada vez que alguno está atravesando un mal momento, allí están todos para apuntalarlo; como también para compartir los buenos ratos.