INSPIRACIÓN SIN IGUAL

La eterna y misteriosa mujer detrás de "El bulevar de los sueños rotos" de Joaquín Sabina

En cada composición del “filósofo español” existe una musa y esta no es la excepción.
martes, 27 de abril de 2021 · 04:30

Las canciones de Joaquín Sabina como las de Joan Manuel Serrat son coplas en las que abunda la poesía y el interés por dejar huellas. En este tipo de composiciones quizás no encontramos construcciones musicales demasiado rebuscadas y tampoco en las interpretaciones nos sorprenderíamos con espectaculares despliegues vocales, sencillamente porque no han sido pensadas para lucirse desde esa perspectiva.

"El bulevar de los sueños rotos" es una de las tantas composiciones de Joaquín Sabina que buscan contar una historia y para hacerlo se ha sumergido en la metáfora y en la forma de decir que solamente un artista como él podría haber alcanzado de forma eximia. Por lo anterior es posible dilucidar que detrás de ella subyace una motivación nada banal y muy llena de sentido: relatar la vida y obra de una mujer.

Quienes conocemos al menos a grandes rasgos el devenir del oriundo de Úbeda, no nos sorprenderíamos ante la novedad de que quisiera retratar con su arte sonoro a una mujer, pues su fama de galán lo precede. Sin embargo, lo que sucede con la canción antes citada es que no se trata de una reivindicación a un romance sino a la experiencia vital de una colega, nada más y nada menos que de Chavela Vargas.

Los estudiosos de la obra de Joaquín Sabina aseguran que siempre existió en él una profunda admiración hacia su colega latinoamericana y en más de una oportunidad le solicitó a Pedro Almodóvar que los presentara, como si se tratara de un fanático que intenta todo lo que está a su alcance para llegar a conocer a su ídolo en persona. Finalmente la fortuna se le concedió y en un viaje que ella realizó a España con motivo de presentar uno de sus discos, se conocieron las caras.

En ese mismo evento Chavela Vargas comentó que vivía en “el boulevard de los sueños rotos” e inmediatamente “el flaco de Jaén” tomó esa expresión como un disparador de la historia que seguramente ya tenía en mente y posteriormente la utilizó como título. En esta canción en particular abundan los recursos lingüísticos y las metáforas y luego de una doble lectura o escucha, es posible adentrarse en la maravillosa vida de “La dama del poncho rojo”, como se la conocía habitualmente.  “En el bulevar de los sueños rotos vive una dama de poncho rojo, pelo de plata y carne morena. Mestiza ardiente de lengua libre, gata valiente de piel de tigre con voz de rayo de luna llena”, versa la letra y simplemente con esas líneas es posible entrar en el mundo de la coplera que compartió época con Frida Kahlo y Diego Rivera.