Dos caras

El informe que prueba que Rocío Flores, no acataba las normas de convivencia de Rocío Carrasco

La ruptura del silencio por parte de la hija de la más grande en Telecinco, reavivó las llamas de una rabieta adolescente que terminó en tragedia.
viernes, 23 de abril de 2021 · 03:00

Rocío Carrasco habló e instantáneamente, muchas bocas se callaron. No fue esta vez un episodio más de “Rocío. Contar la verdad para seguir viva” sino un acontecimiento televisivo e histórico: después de 7 años, Rociíto volvió a dar una exclusiva en cámara. Lo hizo con entereza, siendo valiente y entendiendo que lo que estaba por denunciar en vivo, iba a ser el relato de otras tantas mujeres y víctimas de maltrato.

Rocío contestó todas las preguntas que se le hicieron.

Todos los temas habidos y por haber, se tocaron, en una noche que Telecinco parecía no querer cortar más. Pasadas horas de la medianoche, Rocío Carrasco logró conmover a varios con su relato (y hacer enfadar a tantos otros). Sin embargo, hubo un tema por el que más se quiso escuchar a la hija de la más grande y este tópico era el vínculo nulo que posee actualmente, con sus dos hijos: Rocío y David Flores.

Al momento de sincerarse sobre por qué no habla con su hija (a pesar de que esta admitió la semana pasada, haberla llamado nuevamente por teléfono), Rocío Carrasco fue tajante: no cree estar preparada, todavía, para esa charla. La heredera universal de la más grande redobló la apuesta y aseguró que, en su opinión, su hija tampoco lo está. La mediática admitió por primera vez, después de casi 10 años, que el motivo del distanciamiento se había producido, efectivamente, el día que Rocío Flores, siendo adolescente, la maltrató.

Según la heredera de Jurado, ni ella ni Rocío Flores están listas para una charla cara a cara.

Sin embargo, algo de lo que se habló ayer por la noche y el medio “Vanitatis” pudo recoger, fue el verdadero motivo por el cual, el vínculo entre madre e hija se terminó por desgastar tanto. Varias fueron las hipótesis que anunciaron a viva voz que, el gran culpable había sido Fidel Albiac. Pero los documentos recogidos por el medio citado, parecieran anunciar otra razón. Un informe realizado por el Equipo Técnico de Asesoramiento de la Comunidad, fechado el 5 de noviembre de 2012, dio la pista.

Al parecer, la vida familiar de Rocío Carrasco era la de una familia, dentro de todo, tipo. Sabiendo de quién descendía y cuál era la exposición a la que toda su vida iba a estar expuesta, Rociíto procuró llevar una vida de casada, lo más apartada de las cámaras posibles. Así fue como durante años, evitó eventos, fiestas y lugares en los cuales, tanto ella, como sus hijos, pudiesen ser captados por las cámaras. Pero esto, significaría para Rocío Flores, una prisión de la cual no saldría sin dar pelea antes.

Fidel Albiac fue uno de los apoyos telefónicos en vivo de Rocío al igual que Yolanda Ramos.

El hecho de que su madre no la llevase a parques temáticos ni a centros comerciales, que le exigiese obligaciones tales como estudiar, tener buenas notas, llegar a determinados horarios al hogar y asear su habitación (cosas que, al parecer, no hacía en casa de Antonio David Flores) fueron situaciones que terminaron haciendo de la vida familiar, un infierno. El informe (que se encargó de entrevistar a todas las partes involucradas), fue contundente con el relato que 9 años más tarde, Rocío Carrasco contó ayer en televisión: “Por las afirmaciones de la madre se infieren que las normas que se imponen por su parte son coherentes”. Prueba fehaciente de que una rabieta juvenil terminó en el escándalo, más sonado de la última década.