MÁS ALLÁ DE LA MÚSICA

A Pau Donés le quedó pendiente una asignatura artística en la que también hubiese sido un líder

El talento del cabecilla de “Jarabe de palo” daba para mucho pero el tiempo no lo acompañó.
lunes, 12 de abril de 2021 · 04:00

A esta altura nadie se animaría a discutir la capacidad artística de Pau Donés, un talentoso inigualable, dueño de una sensibilidad única que le permitía ver el mundo desde un ángulo nada más que suyo y luego plasmarlo en canciones que todo el mundo quería escuchar. A menudo se dice que los fallecidos pierden todos sus pecados cuando pasan al más allá pero lo que hablamos de él no tiene nada que ver con la modestia sino con un sincero reconocimiento.

“Jarabe de palo” consiguió escucharse en todo el mundo luego de que se presentaran como banda telonera en un espectáculo de Joaquín Sabina y luego el éxito no paró. Sin embargo Pau Donés podría haberse dedicado a otra rama de la expresión artística en la que también hubiese sido exitoso y quizás no lo hizo porque la vida se le terminó demasiado pronto. Jordi Sistach, un profesor suyo de secundaria es quien abala la premisa anterior.

El vocalista había perdido a su madre algunos meses antes de que conociera a Jordi en calidad de profesor de Literatura y en él, Pau encontró a una especie de maestro salvador, alguien que supo comprender el momento terrible que estaba atravesando en combinación con la adolescencia y utilizó su espacio curricular para algo mucho más profundo que el dictado de una clase pasajera. Le inculcó el amor por la escritura y la lectura, una herramienta que luego supo aprovechar para las célebres composiciones que todos conocemos.

“Todo él era sentimiento y ganas de vivir, vivir intensamente este instante, el otro no sabemos si lo tendremos, me impresionó. Tú crees que la vida pasa y no pasa nada, y no, vas dejando buenos y malos recuerdos y eso te llena de responsabilidad”, ha asegurado el profesor en entrevista a radio Ser y de ese modo ponía en evidencia que la huella que él dejó en Pau Donés fue recíproca pues quizás nuca antes se había sentido tan útil y probablemente luego tampoco volvió a experimentarlo.

Pau Donés adoraba y jamás olvidó a Jordi Sistach a pesar del paso de los años y del éxito abrumador del que fue protagonista. Tal es así que lo citó en algunas de las páginas de su libro autobiográfico denominado “50 palos y sigo soñando”, ese que lanzó al cumplirse el medio siglo de su existencia. Allí lo homenajeó resaltando que fue una de las pocas personas que confió en él cuando más lo necesitaba y seguramente por eso es que siempre llevó su grata y útil presencia en la memoria.

Otras Noticias