DE NOVELA

Sara Montiel, la musa que supo robarse el corazón de Fidel Castro

Los romances exacerbados y secretos entre las celebrities no son cosa nueva y las experiencias de la actriz son una prueba de ello.
domingo, 7 de marzo de 2021 · 21:17

Si analizamos la historia de Sara Montiel más allá de sus proezas artísticas y profesionales, es posible encontrar tres acontecimientos que quizás la definieron por siempre y que hoy sirven para que aquellos que no la conocieron se hagan una real representación de cómo fue su existencia. La primera de ellas tiene que ver con uno de los romances más sonados en los que la estrella de cine estuvo inmersa y tuvo lugar en Cuba pues sus trabajos se hicieron muy populares en esa parte del globo. Según ella misma relató en alguna oportunidad, el mismísimo Ernest Hemingway posó sus ojos en ella justo un tiempo antes de ser galardonado con el Nobel de literatura y aunque el tema no prosperó en el tiempo, ambos fueron protagonistas de una pasión encendida por la admiración que ninguno pudo resistir.

No podremos cansarnos nunca de relatar historias en las que los prodigios de nuestra cultura local son los protagonistas.  Sara Montiel fue una talentosa de la interpretación y una de las primeras que logró trascender las barreras geográficas tal como luego lo han hecho artistas como Raphael o Julio Iglesias. De todas maneras lo de ella no solo sirvió para ampliar su club de fanáticos sino también para conquistar corazones a nivel supremo.

Pero el historial de hazañas amorosas de Sara Montiel con eruditos no finaliza en el nombre anterior. Severo Ochoa (Nobel de Medicina) también habría caído rendido a los pies de una belleza que por aquella época era indiscutida en hombres y mujeres. Sin embargo de esta historia se tienen algunas reservas en relación a la veracidad pues los allegados a él han asegurado en más de una oportunidad que estaba enamoradísimo de su esposa y hubiese sido incapaz de traicionarla. Pero la misma Sara ha intentado que su relato fuera creíble al argumentar que lo conoció en Nueva York en 1951 y él fue el amor de su vida, a tal punto que Severo habría estado dispuesto a abandonar a su mujer, algo que luego no sucedió y por lo que habrían tenido que mantener su amor bajo siete llaves.

Del ámbito de la ciencia y la literatura pasamos a la política y créannos al anticiparles que la transición no será para contarles un suceso más relajado. Y es que Fidel Castro, el líder de la revolución Cubana, se fijó en Sara Montiel con un fin muy específico pero que nada tenía que ver con el amor sino con continuar cumpliendo a rajatabla su proyecto en contra de la dictadura de Fulgencio Batista. La artista fue contratada para debutar con sus canciones en La Habana como uno de los primeros espectáculos en relación al lanzamiento de la televisión a color en aquel país, pero nadie imaginaba que Fidel habría planificado secuestrarla para luego pedir recompensa y continuar así financiando su propósito político. Lo anterior se habría planificado luego de que el régimen concretara el secuestro a Fangio y Sara logró salvarse gracias a la inteligencia que puso en práctica su equipo de seguridad.

Sin lugar a dudas las historias de la cantante y productora cinematográfica nada tienen que envidiarle a las que acontecen en la actualidad pero ahora quizás suceden sin miedo a que se conozcan. Sara Montiel más allá de sus proezas sobre el escenario ha sido un ícono de empoderamiento femenino en una época en la que era realmente complicado serlo. Como pocas se animaba a experimentar el placer en todas sus formas y luego no tenía tapujos a la hora de manifestarlo, una actitud que podría haberle costado el futuro.

Otras Noticias