PALABRAS AUTORIZADAS

Así era Quique San Francisco según sus amigos: “un ingobernable” que conquistó a medio mundo

Las despedidas traen consigo la necesidad de pensar porqué quisimos tanto a aquellos que ya no están y eso es lo que ha sucedido con quien fue novio de Rosario Flores.
sábado, 6 de marzo de 2021 · 16:42

Pocos fallecimientos han causado tanto impacto en las últimas épocas como lo ha hecho el de Quique San Francisco. Si bien todos sabíamos que no gozaba de la mejor calidad de salud, tampoco esperábamos que partiera de manera tan repentina y obligándonos así a tener que reacomodarnos bruscamente a la idea de que ya no está entre nosotros. Seguramente, muchos coincidimos en pensar que el hombre se destacó no solamente por su innegable talento para el arte de la interpretación, sino también por una personalidad disruptiva que en más de un ambiente le costó negativas.

De todas maneras y más allá de lo anterior, son más las personas que recuerdan a Quique San Francisco con buenas memorias, y en ese sentido la revista "Vanitatis" de manera muy acertada ha decidido hacer una recopilación de aquellas palabras con las que los más allegados definen el recuerdo de alguien que ya no está pero que jamás podrá irse del todo. En el sentido anterior las manifestaciones de Luis Piedrahita son las que quizás más sorprenden, porque él habla de un Enrique que era “antes que nadie un caballero. Elegante en el sentido más estricto de la palabra, siempre sabía elegir el comentario, el gesto y la mirada para que uno se sintiera feliz a su lado”, relataba poniendo en clara evidencia cuánto lo apreciaba y también un perfil de su amigo que en ocasiones lograba dejar de lado el desparpajo para complacer a su entorno.

Otro de los testimonios reveladores ha sido el de Gabriel Olivares, uno de los directores de teatro más representativos de la escena nacional y que tuvo la posibilidad de dirigir al madrileño en más de oportunidad. Según sus palabras el trabajo con él era absolutamente ameno y en los espacios que compartían casi no existían las reglas para las composiciones. Lo anterior nos sirve para dar cuenta del nivel de talento que poseía el protagonista de este relato pues de lo contrario, no hubiera alcanzado el éxito en un contexto de tanta relajación y libertad. “Era uno de los tipos más inteligentes que yo me he encontrado en mi vida y a veces era un trabajo que te desesperaba. Pero, al final, la función se estrena y él está espectacular. Era uno de esos actores de raza que tienen un don que o naces con él o no lo aprendes”, agregaba luego casi embelesado.

Pero Quique San Francisco no solo supo vincularse como pocos con los artistas de su generación sino que luego articuló de maravillas con los más nuevos, quienes generalmente aparecen en el ambiente de las audiciones con poca experiencia y hambre por aprender de los más grandes. Ángela Chica fue un ejemplo de ese escenario y los recuerdos de la joven vuelven a coincidir mucho con los de las estrellas anteriores. Desde su perspectiva pudo conocer a un Enrique absolutamente natural que interpretaba la comedia como por arte de magia y demostrando que eso era algo innato en él. “Aunque existía un guion algo preparado, todo el rato me ponía en situaciones inesperadas” relataba la muchacha que compartió “Follow San Francisco” con el actor.

El humorista era de esos personajes que no tienen en mente decir palabras para quedar bien con el otro si esas mismas no son consecuentes con lo que verdaderamente sentía en su interior, un hombre genuino que no andaba con vueltas ni pretendía que lo comprendan o acepten. Probablemente ese desinterés por la aprobación fue la clave para que lo adoren tanto en vida y hoy aún más se valore su obra.

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