DESDE ABAJO

La banda de pueblo con la que Joaquín Sabina dio sus primeros pasos en la música

El oriundo de Úbeda ha construido su carrera con puro esfuerzo y dedicación.
lunes, 29 de marzo de 2021 · 10:41

Con tres vecinos de su misma calle con quienes compartía todas sus andanzas, Joaquín Sabina organizó su primer banda con el anhelo de llegar a ser “los Beatles locales”, algo que luego no consiguieron pero no les fue para nada mal. Todo comenzó cuando al artista jiennense le regalaron una guitarra y tocó para sus amigos, quienes quedaron absolutamente embobados y casi por arte de magia se convencieron de que debían armar un proyecto juntos.

Cuando vemos al éxito rodear con tanto ímpetu la carrera de un artista, cuesta imaginar aquellas épocas en las que quizás fueron completos anónimos y podían caminar tranquilos por la calle sin que los fanáticos los acecharan. Joaquín Sabina tiene un pasado muy vinculado a la vida pacífica que nada tiene que ver con la fama, aunque ya desde muy pequeño estuvo conectado a la música.

Por supuesto que “el filósofo español” no abandonó la guitarra y a los compañeros no les quedó más opción que meter mano en otros instrumentos para intentar llegar a sonar armónicos en breve. De todos modos Joaquín era quien tenía más conocimientos en el tema de manera que fue él quien poco a poco comenzó a enseñarles y en muy poco tiempo estuvieron en condiciones de hacer sus primeras presentaciones.

“En aquella época la envidia era ser como Los Beatles pero nosotros tocábamos canciones como La Bamba o canciones del Dúo Dinámico, algo de rock and roll ligero y nos lo pasábamos de miedo tocando”, narraba Luis Ángel Conde a Canal Sur, uno de los miembros. La banda fue bautizada como “Los Merry Youngs" y aunque se desconoce el motivo, parece que la elección fue buena pues tuvieron un éxito bastante considerable y es que en una de las presentaciones en un evento benéfico (pues jamás llegaron a cobrar nada) el público rodeó al vehículo en el que se movilizaban y les costó mucho salir.

Conde fue un poco más allá con sus manifestaciones y hasta contó que para aquel emprendimiento Joaquín Sabina compuso una canción denominada “Marisol” en honor a una muchacha que por aquellas épocas rondaba por su cabeza. La canción fue muy ensayada por el grupo pero lamentablemente jamás llegó a los oídos del público quizás por falta de tiempo. Se mantuvieron juntos por unos tres años pero luego cada uno emprendió caminos diferentes que los obligaron a separarse.

La historia es sin dudas muy pintoresca y ahora que sabemos que Joaquín Sabina ha tenido un éxito espectacular más allá de las fronteras, surge un interrogante basado en la intriga: ¿qué habría sido de la carrera profesional del artista si no hubiese abandonado su Úbeda natal? Las respuestas pueden ser millones pero quizás hubiera tenido lugar el surgimiento de una banda icónica que hubiese puesto a nuestra industria musical en otro nivel.