JULIO IGLESIAS

El precio final de uno de los amores menos conocidos de Julio Iglesias

martes, 2 de marzo de 2021 · 03:30

Probablemente Julio Iglesias ni siquiera llegaba a imaginar que la fama que venía cosechando por los años 60, lo convertiría (gracias a Eurovisión) en el fenómeno que fue después y que todos conocemos bien. Por aquel entonces, casado con Isabel Preysler y con su primera hija Chábeli en brazos, el autor de “Me olvidé de vivir” tomó una importante decisión: con 147.000 pesetas  (unos 890 euros actuales) adquirió uno de sus compañeros mecánicos más fieles, un SEAT azul 1430.

Julio Iglesias recorrió toda España en el SEAT azul.

Un año antes del nacimiento de Julio José, su segundo hijo, el artista adquirió en 1972, la versión especial 1600 del SEAT. Por aquel entonces, los conocidos “catorce treinta” se fabricaban bajo la licencia FIAT, en la zona franca de Barcelona. Hoy en día, este modelo se ha convertido para los coleccionistas en un auto más que buscado, valuado en más de 3.000 euros. Pero el que perteneció a Julio Iglesias, es obviamente una joya sin precio.

Esta versión mejorada del FIAT 124 (con un motor  más grande que podía alcanzar los 160 km/h), fue propiedad de Julio Iglesias desde 1972 a 1976. Después de este año, el coche pasó a ser propiedad de su apoderado y en el 2015, fue vendido a su actual dueño.

Los documentos de propiedad dan cuenta de que el coche perteneció a Julio Iglesias.

Según los encargados de la subasta del 2017 en la cual este auto fue protagonista, el SEAT del artista internacional poseía solo 74.000km e incluso, conservaba los papeles que indicaban que le perteneció al músico. El precio por el cual el SEAT azul se ofertó era de 3.200 euros. Si bien el hecho de que fuese un auto de colección en sí mismo, aportó sus buenos euros a la cifra final, el detalle de quién fue su primer dueño, le dejó un valor imposible de superar.

Y es que el SEAT de Julio Iglesias, cuenta parte de la historia del artista. Este coche de los años 70 representa sin duda alguna, los inicios del “truhán”. Con él, recorrió toda España para sus shows y ha llegado incluso a contar, que cuando se cansaba de conducir, era Isabel Preysler quien tomaba el volante. Con 29 años, Julio se sentía orgulloso de su “carrazo”. El cantante ya era reconocido en sus tierras pero aún, no contaba ni con chofer ni mucho menos, la fortuna ni la fama mundial que hoy día están asociadas a su nombre.

 

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