ÉL FALLECIÓ A LOS 65 AÑOS

Quique San Francisco y Rosario Flores: la historia de un amor empañado por los malos hábitos

Los artistas mantuvieron un romance apasionado en la década de los 80 pero no lograron inmortalizarlo.
lunes, 1 de marzo de 2021 · 16:38

Probablemente muchos no lo recuerdan pero Quique San Francisco y Rosario Flores fuero protagonistas de una interesante historia de amor que tuvo lugar en lo que seguramente fueron sus mejores años, o al menos los de mayor juventud. Fue en la década de los 80, una época marcada por la revolución de ideales y cuando la movida artística madrileña se encontraba en pleno auge. De entonces tanto él, que ha fallecido el día de hoy producto de una neumonía y la cantante, siempre han expresado conservar muy buenos recuerdos.

Más allá de las memorias positivas que ambas partes se habían empeñado en mantener, es de público conocimiento que el romance no prosperó por las adicciones que tenían a mal traer la vida de Quique San Francisco. “Tuve dos años maravillosos con Rosario y dos que me dediqué a la maldita cosa esa", expresaba el cómico en una entrevista a Bertín Osborne dejando en claro que el verdadero motivo de la ruptura tuvo todo que ver con su imposibilidad para controlar el consumo de sustancias ilícitas.

“La diferencia fue notable porque ella conoció a una persona y terminó conociendo a otra”, relataba luego en referencia a la disruptiva personalidad que se le presentaba luego del consumo. De todas maneras en el mismo encuentro con el presentador, Quique aseguró que él mismo fue quien puso el punto final al vínculo al pedirle que se marchara porque ya no quedaba nada de aquel hombre al que había conocido y de quien se había enamorado perdidamente. A Rosario no le quedó más opción que abandonarlo, seguro completamente exhausta de aquella situación por la que podía hacer muy poco.

Afortunadamente el paso del tiempo sirvió para que la hija de Lola Flores y el actor no guardaran resquemores (algo propio de la madurez) y siempre que han tenido la posibilidad se referían al otro con absoluto respeto y hasta vestigios de ternura por aquello que a los ojos de hoy aún vivía como una entrañable amistad. La realidad es que Quique San Francisco llegó a conocer a la artista gracias a su estrecho vínculo de amistad con Antonio Flores, de manera que en la familia era casi como un miembro más, en el que todos confiaban plenamente y él retribuía del mismo modo.

El tiempo que el humorista y la benjamina del clan Flores estuvieron juntos fue completamente idílico y lo pasaron de maravillas, situación que vuelve aún más angustiante el pensar en una ruptura que pudo haber sido evitada si las cosas se hubieran dado de un modo diferente. Llegaron a vivir juntos (la noticia fue tema de tapa en la revista “Diez Minutos” de aquella época) y realizaron espectaculares viajes al exterior. Uno de los más importantes fue a Nepal, aunque allí la muchacha la pasó bastante mal cuando él fue arrestado por golpear a un mono y violentar a un vendedor de galletas que le había otorgado un paquete en mal estado.

Seguramente por estas horas Rosario Flores estará haciendo un repaso por aquellas anécdotas que solamente ellos han compartido y desde nuestro rol de espectadores surge la amarga sensación al intentar imaginar qué hubiese sido de un amor tan atractivo para el público, si Quique San Francisco hubiera tomado otras decisiones en aquel momento.