DULCE TENTACIÓN

Pastafrola: la tarta argentina perfecta para acompañar el café de la sobremesa

A continuación les presentamos una de las delicias más tradicionales del sur de América. Se deshace en la boca y es imposible resistírsele.
lunes, 1 de marzo de 2021 · 01:00

Luego de la comida en muchos hogares se acostumbra a tomar un café como excusa para no terminar la reunión de manera tan abrupta y también para continuar deleitando a los paladares de los más golosos. A menudo ese café no se consume sólo sino que se acompaña con masas dulces y para esa ocasión es que la pastafrola funciona perfecto (o para cualquier otra en la que tengas ganas de degustar un manjar).

Antes de comenzar con el procedimiento vale aclarar que el nombre de esta receta suele confundirse, muchas veces en lugar de decirse pastafrola se dice pastaflora. Existen cientos de teorías en relación a la versión correcta pero la realidad es que podrían ser ambas, de todas maneras no importa tanto la diferencia de una letra si el resultado es una maravilla de sabores.

Ingredientes para una tarta de tamaño regular:

200g de harina de trigo

100g de azúcar

2 yemas de huevo

5ml de esencia de vainilla

Ralladura de limón

100g de mantequilla muy fría

250g de dulce de membrillo

75ml de agua

Procedimiento:

Comenzaremos la pastafrola mezclando la harina y el azúcar en un recipiente amplio y profundo porque luego necesitaremos amasar un poco. Luego colocaremos 1 yema de huevo, la esencia de vainilla, la ralladura de limón y removeremos bien para integrar. Cortaremos la manteca en dados y la incorporaremos al resto de la preparación con pellizcos para no aportar demasiado calor y que se derrita completamente.

Obtendremos una mezcla similar a las migas que en el mundo de la pastelería es conocida como “arenado”, que terminaremos amasando ligeramente solo para homogeneizar. Lo principal es que la masa no tome mucho calor, de manera que cuando observes que está integrada completamente, la cubriremos con un papel film y la guardaremos en la nevera por lo menos durante una hora. Mientras tanto prepararemos el relleno y para eso cortaremos en trozos el dulce y lo calentaremos en el microondas con el agua para aligerarlo. Con ayuda de un tenedor iremos desarmándolo hasta obtener una mermelada y para usarlo lo dejaremos enfriar por completo.

Cuando la masa haya cogido buen frío en la nevera entonces la dividiremos en dos partes y con una de ellas cubriremos el fondo y los laterales de un molde de 26 centímetros, lo ideal es que sea de base desmontable pero no es absolutamente necesario. Luego colocaremos el relleno y con el resto de la masa lo que haremos será extenderla sobre la mesada para cortar tiras finas y de 1.5 centímetros de ancho, con las que formaremos el enrejado característico.

Finalmente pincelaremos las tiras de masa recién colocadas con la yema de huevo restante y enviaremos al horno precalentado a 180° durante unos 40 minutos o hasta que observes que está dorada. Este dulce espectacular ya estará listo y solamente restará esperar a que se enfríe para probarlo. Cabe destacar que el dulce de membrillo puede ser reemplazado por dulce de batata o dulce de leche e incluso los más osados se animan a mezclar membrillo con dulce de leche, obteniendo así un extra de sabor incomparable que activará tus ganas por conocer más de la gastronomía de ese sector del globo.