Innumerables kilómetros recorridos

La historia que nadie conoce de uno de los amores más secretos de Julio Iglesias

Recientemente, ha vuelto a resurgir uno de los episodios más interesantes en la vida del artista del que ni sus seguidores más férreos habían oído hablar alguna vez.
lunes, 1 de marzo de 2021 · 03:00

En 1970, Julio Iglesias sorprendió a Europa cantando su canción “Gwendolyne” en el Festival de Eurovisión. El tema venía de ganar el Festival de la Canción de Barcelona en el Palacio de las Naciones en Montjuic y para España era sin dudas el favorito. “Gwendolyne” fue interpretada en Ámsterdam y pese a salir cuarta en el concurso logró ser grabada posteriormente, en 4 idiomas.

Poco se imaginaba Julio Iglesias que la fama que venía ya cosechando por los años 60, lo convertiría (gracias a Eurovisión) en el fenómeno que fue después. Por aquel entonces, casado con Isabel Preysler y con su primera hija Chábeli en brazos, el autor de “Me olvidé de vivir” tomó una importante decisión.  Con 147.000 pesetas  (unos 890 euros de ahora) adquirió uno de sus compañeros mecánicos más fieles: su SEAT azul 1430.

Julio en los comienzos de su carrera.

Un año antes del nacimiento de su segundo hijo, Julio José, el artista adquirió en 1972, la versión especial 1600 del SEAT. Por aquel entonces, los conocidos “catorce treinta” se fabricaban bajo la licencia FIAT, en la zona franca de Barcelona. Hoy en día, este modelo se ha convertido para los coleccionistas en un auto más que buscado, valuado en más de 3000 euros. Pero, ¿qué es lo que vuelve al SEAT azul de Julio Iglesias una joya sin precio?

Este coche de los años 70 representa sin duda alguna, los inicios del “truhán”. Con él, el artista recorrió toda España para sus shows y ha llegado incluso a contar, que cuando se cansaba de conducir, era Isabel Preysler quien tomaba el volante. Con 29 años, Julio se sentía orgulloso de su “carrazo”. El cantante ya era reconocido en sus tierras pero aún, no contaba ni con chofer ni mucho menos, la fortuna ni la fama mundial con la que cuenta hoy en día.

Imagen del SEAT 1430 que perteneció a los Iglesias.

Esta versión mejorada del FIAT 124 (con un motor  más grande que podía alcanzar los 160 km/h), fue propiedad de Julio Iglesias desde 1972 a 1976. Después de este año, el coche pasó a ser propiedad de su apoderado y en el 2015, fue vendido a su actual dueño. Según los encargados de la subasta del 2017 en la cual este auto fue protagonista, el SEAT del artista internacional poseía solo 74.000km e incluso, conservaba los papeles que indicaban que le perteneció al músico. El precio por el cual el SEAT azul se ofertó era de 3200 euros. Si bien el hecho de que fuese un auto de colección en sí mismo, aportó sus buenos euros a la cifra final, el detalle de quién fue su primer dueño, le dejó un valor imposible de superar.

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