INCREÍBLE

La Reina Sofía obedece y opta por dejar atrás a su familia por atender a las órdenes de la Corona

Es una decisión que no le ha sentado bien a la Emérita, pero nuevamente se sacrifica por la Institución.
sábado, 2 de octubre de 2021 · 06:00

La Reina Sofía ha sorteado algunas dificultades luego de la abdicación de su esposo el Rey Juan Carlos en 2014, dentro de las que se puede incluir, por supuesto, el haber pasado de ser la gran Reina Consorte de España a intentar encontrarse a sí misma dentro de la nueva estructura jerárquica de Casa Real, con una agenda casi extinta y con muy poca capacidad de maniobra para poder imponer su decisión de asistir a algunos eventos familiares.

Este viernes es exactamente uno de esos días en los que la Reina Sofía podría lamentar su suerte. Esto se debe a que, tal como se había anunciado desde hace varios meses, se dio finalmente el enlace nupcial entre el Duque Jorge Romanov y su prometida, Rebeca Bettarini, quien a partir de hoy asume su título como Princesa y responderá al nombre de Victoria Romanova tras convertirse a la fe ortodoxa.

La Reina Sofía no asiste ni siquiera a eventos familiares y casi no representa a la Corona.

Sin duda alguna, la ausencia de los reyes eméritos será más que sentida por la pareja nupcial y especialmente la madre del novio, María Vladimirovna, quien alberga una gran amistad con la pareja real y guarda especial consanguinidad con la Reina Sofía, quien, también entre sus increíbles trazas de sangre azul, tiene parentesco con los Zares imperiales del desaparecido trono de Rusia, hoy pretendido por la noble y su vástago. Además, España recibió a la familia de brazos abiertos, cuando la conformación de la Unión Soviética amenazó la subsistencia de los supervivientes reales y nobles de este país.

Frente a razones tan válidas, no sorprende que entre los invitados a la primera boda de la familia Romanov desde hace un siglo, figuraran los nombres de la Reina Sofía y el Rey Juan Carlos, o en su defecto, ella en solitario. La revista “¡Hola!” expone, entre otros detalles, que a este enlace sin precedentes tuvo ocasión la presencia de un millar de invitados, entre renombradas familias de la aristocracia europea y 20 casas reinantes de la escena mundial, menos la de España.

Finalmente el ahijado de la Reina Sofía, Jorge Romanov, unió lazos nupciales con la nueva Princesa Victoria Romanova.

Si hubiera asistido, la Catedral de San Isaac de San Petersburgo hubiera sido la puesta en escena en la que la Emérita se hubiese reencontrado con entrañables familiares y amigos como Luis Alfonso de Borbón, Margarita Vargas, Manuel Filiberto de Saboya, Aimon de Saboya o el príncipe Leka de Albania, el Rey Simeón de Bulgaria y su esposa Margarita. ¡Excelente compañía, y temas de conversación no le hubieran faltado a la Reina Sofía!

En esta celebración, era muy posible que la madre del Rey Felipe hubiera brillado en temas de estilismo, tema crucial en este tipo de eventos, donde los servicios de protocolo imponen un "dress code" para que los invitados puedan lucir sus mejores puestas de largo y finísimos trajes a medida, pues en la noche anterior al matrimonio eclesiástico, los novios ofrecieron una elegantísima cena en el Palacio del Gran Príncipe Vladimir.

Jorge Romanov y Victoria Romanova habrían esperado que la Reina Sofía los acompañara en su gran día.

Para los efectos de la prensa y quienes siguen las actividades de la realeza, las críticas hacia las gestiones de Casa Real han llovido sobremanera, en especial cuando de la Reina Sofía se trata. Pero dado que es imposible contar con una explicación por parte del Palacio del porqué de tanta opacidad, es viable inferir que, en realidad, se quiso evitar algún encuentro incómodo entre la Emérita y Don Juan Carlos, quienes no estarían en los mejores términos.

Aunado a ello, la situación particular de Zarzuela, frente a la próxima publicación de un libro aprobado por el Emérito y algunos altibajos a nivel de imagen, no permite grandes distensiones. Aún no se ha regularizado la situación de emergencia en la isla de La Palma por la erupción del volcán Cumbre Vieja y la presencia de la Reina Sofía o los Reyes Felipe y Letizia podría resultar muy contraproducente.