Ambición y estrellato

La obsesión de Doña Ana por salir del pozo y convertir a Isabel Pantoja en una verdadera estrella

Tras el reciente fallecimiento de la matriarca del clan, su historia como la última "madre de artista".
viernes, 1 de octubre de 2021 · 03:00

El pasado miércoles 29 de septiembre de 2021, la finca "Cantora" se vestía de luto tras el fallecimiento de Doña Ana, madre de Isabel Pantoja, quien es considerada ahora por la prensa rosa como la última "madre de artista" que alimentaba el ego de su hija y negociaba sus contrataciones mientras vigilaba de cerca sus pasos.

Durante años la abuela de Kiko Rivera fue la sombra de la cantante de copla y rancheras andaluza. En los medios de la época trascendió que gracias a ella la niña de sus ojos habría iniciado una carrera artística cumpliendo no solo sus sueños, sino también los de su progenitora tras su sonado fracaso en las tablas. ¡OMG!

Los comienzos de Isabel Pantoja.

¿No lo sabías? En su juventud, Ana María Martín Villegas intentó ser una artista y se apuntó como bailarina en las compañías de Pepe Pinto y Juana Reina. Sin embargo, aquello se truncó al contraer matrimonio con Juan Pantoja "Chiquetete", letrista de fandangos perteneciente al trío "Los Gaditanos" y padre de sus cuatro hijos en común, lo que la llevó a obsesionarse después con el estrellato de la intérprete de "Así fue".

Mi madre vio mis cualidades cuando yo tenía dos años. No hay nada más importante, mientras no tienes hijos, que una madre.

De esta manera, la tonadillera reconocía en el programa de "Idol Kids" que la matriarca del clan estuvo siempre a sol y sombra. Esta última sabía perfectamente que los escenarios eran una de las pocas formas de ascender económicamente y salir de aquel pozo, sobre todo en el que estuvo metida cuando falleció su marido de cáncer y, a raíz de esto, se empeñó en despegar definitivamente la carrera de "La Reina de la Copla".

Junto a sus cuatro hijos, la exbailaora se dirigió a Madrid y preparó a la folclórica para convertirla en toda una estrella. "Ahí comenzó Doña Ana a ejercer no solo de mánager de su hija, sino de protectora frente a un creciente número de hombres que deseaban 'protegerla'", rezan los medios de la época.

Del cajón de los recuerdos: Isabel Pantoja y Doña Ana.

Según ha podido averiguar "Mujer hoy", la nonagenaria tenía muy en claro qué tipo de hombre quería para la sevillana: soltero y de gran estatus social. Dicho esto, podríamos decir que Paquirri cumplía con una sola condición hasta concretar la nulidad de su matrimonio con Carmina Ordoñez. En efecto, el torero y la cantante se casaron en 1983 bajo la aprobación de Ana María Martín Villegas.

Curiosamente, en la biografía "La Pantoja", Sol Alonso desvela cómo era el control que ejercía la longeva en aquellos tiempos. "Su madre mantenía cerrado el camerino para las personas que no le interesaban, era un filtro perfecto, nadie se escapaba de sus ojos y allí no entraba quien ella prohibía".

Madre e hija hasta el final juntas.

Finalmente, destacamos que la propia Isabel Pantoja señaló años más tarde que la voluntad de hierro de Doña Ana jugó un papel fundamental a la hora de concretar su éxito internacional. "Todo ha sido gracias a ella, que me ha inculcado la esperanza del triunfo desde pequeñita. Por eso la tengo como una reina y la voy a cuidar siempre, hasta el fin", concluyó.