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Show de tortillas de patatas: una versión distinta adaptada a cada paladar

Las patatas son siempre ricas y si están inmersas en una tortilla, todas son garantías de éxito. Como si eso fuera poco, hoy presentamos variedad para que la rutina no sea una excusa a la hora de prepararla.
miércoles, 27 de enero de 2021 · 02:15

Mi abuela siempre decía que hay 3 ingredientes que no pueden faltar en cualquier casa porque con ellos podremos salir de cualquier apuro en caso de que alguna visita inoportuna llegue sin previo aviso: patatas, huevos y cebollas son los infaltables y casualmente, son los básicos con los que armar una tortilla de patatas. Quizás es la receta con la que más nos identifican a los españoles en el exterior y hacen bien, no solo porque aquí la comemos mucho sino porque aquí se hacen como en ningún otro lado. La posibilidad que brinda internet de romper con las barreras geográficas hace que a partir de hoy puedas tener en tu casa la impronta de nuestra gastronomía, gracias a que podrán estar leyendo éste artículo ciudadanos del mundo y eso nos encanta.

Este menú debe ser uno de los más elegidos a la hora de tomar un aperitivo o para el picoteo, porque perfectamente puede degustarse recién hecho y con buena temperatura y también luego de unas horas. Es una opción económica y al alcance de cualquiera, no necesitas recorrer muchas tiendas para conseguir las materias primas y aunque hoy haremos variedad, puedes simplificar si quieres probarlas en su modo saludable. Con esta introducción os imaginamos que ya estarán muy ansiosos por pasar al desarrollo y es por eso que no nos gastaremos más tiempo en rodeos.

Prepararemos tortilla de patatas clásica, con cebollas, con chorizo y rellena, de modo que los ingredientes que necesitaremos para una unidad que luego podráis dividir en ocho porciones serán los siguientes: 1 kg de patatas y 8 huevos por tortilla, 1 cebolla grande, 1 chorizo colorado, 250g de queso mozarella, 250g de jamón serrano, aceite de oliva, sal y pimienta. Una vez con todo esto, nos dispondremos a colocarnos manos a la obra para sacar la tarea cuanto antes.

La base para cualquiera de las tortillas que quieras realizar será la misma. Comenzaremos pelando las patatas y lavándolas muy bien para luego cortarlas en rebanadas finas y pequeñas. Puedes conseguirlo con ayuda de una mandolina o con un buen cuchillo de cocina. Es importante que sean finas para que se cocinen rápido y logremos que el aceite de la fritura se impregne bien, detalle que le aportará mucho sabor al plato. Una vez listas las patatas, colocaremos aceite en un sartén amplio pero considera que no deberías poner tanto como para una fritura tradicional en la que los vegetales naden porque buscamos sencillamente que se pochen. Cocinaremos de a tandas sin importar que se amontonen en el recipiente, removeremos de vez en cuando y cuando observes que están tiernas y comienzan a dorarse de manera tenue, las quitaremos del aceite.

Agregaremos las patatas fritas a la mezcla de huevos que previamente deberíamos haber batido ligeramente y salpimentado y partir de entonces comenzará la magia. Para la versión encebollada incorporaremos a la mezcla de huevos, la cebolla cortada en plumas y dorada, tarea que podrías haber llevado a cabo en la misma cocción que las patatas. Por supuesto, podrías poner más cantidad si a los tuyos así les apetece pero con una unidad grande quedará bien y el sabor y la textura se sentirán de maravilla. Mezclaremos todo y verteremos en un sartén antiadherente con una base de aceite para evitar que se pegue, cocinaremos a temperatura baja para asegurarnos de que el huevo se cocine correctamente en el centro, a menos que a ti te guste babé. Cuando observes que ha tomado consistencia por la cocción y se despega de los bordes, entonces daremos vuelta y cocinaremos por el otro lado la misma cantidad de tiempo o hasta dorar.

El procedimiento con el resto de las recetas es exactamente el mismo. Para la tortilla con chorizos, en lugar de cocinar la cebolla cocinaremos el fiambre cortado en trozos pequeños como para que luego quede bien distribuido en la preparación. Aquí podrías agregar algún ají picante, pimientos de varios colores o incluso variedad de chorizos. Cualquiera de las opciones quedará de maravilla porque los sabores son absolutamente complementarios entre sí.

Para la tortilla de patatas rellena, nuevamente repetiremos el proceso antes detallado pero haremos una pequeña diferencia en la cocción. Al momento de colocar la preparación en el sartén, solamente verteremos la mitad, cocinaremos por unos cinco minutos, colocaremos las lonchas de jamón y el queso encima y recién entonces agregaremos la mezcla de patatas y huevos que teníamos reservada. Cocinaremos un poco más y tendremos que tener mucho cuidado al momento de dar vuelta esta delicia, pero si le has dado el tiempo necesario, estará perfectamente amalgamada.

Como abráis notado, no hemos cambiado la sencillez que caracteriza a este manjar y lo único que hemos hecho ha sido potenciar sus sabores de base con otros ingredientes un poco más potentes en sabores y calorías. Si quieres una opción más liviana bien podrías hervir las patatas en lugar de freírlas y aunque eso cambiará mucho el resultado final, será igualmente deliciosa. Las ensaladas frescas y las salsas son aliadas indudables de esta comida, de manera que podrías considerarlas si no quieres que sean el plato único.