Ay pena, penita, pena

El trágico final de Antonio Flores, el hijo de Lola Flores: “No sabía vivir sin su mamá”

A casi 26 años de la partida de Lola Flores y su hijo Antonio, recordamos uno de los desenlaces más tristes de la historia de la copla española.
domingo, 24 de enero de 2021 · 13:46

Ni el más ávido escritor podría haber escrito jamás, una historia tan trágica como la de Antonio Flores y su madre, la gran Lola Flores. A 26 años de su fallecimiento, recordamos el vínculo madre e hijo más conocido y comentado de España y cómo tras la partida de La Faraona, su único descendiente varón se fue con ella.

Lola nunca quiso ser operada del cáncer de mama que padeció durante 25 años.

Quienes fueron testigos de este peculiar vínculo, varias veces llegaron a contar que en la mirada de Lola y Antonio había mucho más. Y es que para los que los llegaron a conocer, la conexión no solo era familiar sino espiritual. Fue la misma Rosario Flores, hermana menor de Antonio, que en “Mi casa es la tuya”, le confesó a Bertín Osborne que a su hermano se lo había llevado su madre. “Él siempre decía que cuando se fuera mamá se iría él" llegó a relatar la cantante.

Con una vida signada por los excesos y las malas compañías, el fallecimiento del padre de Alba Flores estuvo siempre rodeado de mitos y verdades. Hasta el día de hoy, se desconoce la verdadera causa de la partida y rumores sobre pastillas, ingesta de sustancias en y depresión fueron algunas de las palabras que giraron en torno al 30 de mayo de 1995. Fue Irene Vázquez, una de las hermanas Chamorro, quien lo encontró al joven en su cabaña de “El Lerele”, hogar que Lola le había construido para que no se alejara tanto de ella.

Charlas interminables hasta la madrugada, salidas con sus amigos a Pachá, una novia argentina que lo llevó a Antonio al borde del abismo y una lucha incansable que no pudo terminar de ganarle a los excesos, hicieron que la vida de Antonio sin su madre se volviese insoportable. Sus hermanas mismas han reconocido que ninguna de las relaciones del “niño de Lola” prosperó, precisamente, porque jamás pudo encontrar a una compañera que igualase a su madre.

Amparo Muñóz y Ana Villa fueron las mujeres que pasaron por la vida del cantante. Con la segunda, en 1986, fueron padres de Alba Flores, protagonista de “La casa de papel”. El matrimonio con Ana duró solo tres años y ni con el nacimiento de su hija, Antonio pudo alejarse de las sustancias nocivas que por aquel entonces, consumía asiduamente. Lolita Flores, hermana mayor del Clan, llegó a contar que cuando la situación con Antonio se volvía insostenible, La Faraona recurría a métodos desesperados y pedía que de partir por excesos, partirían los dos.

Antonio y Lola solían quedarse hablando solos hasta la madrugada.

En 1994, limpio y recuperado, Antonio confesó que se había puesto sano para no ver sufrir a los que quería, en especial, a su única hija. “Mi recuperación la hice a base de charla y de cariño, sobre todo el de mi madre” llegó a confesar en una entrevista aquel año. Poco sospechaba Antonio que su madre, pese a haber luchado contra un cáncer de mama casi 25 años, fallecería al año siguiente. Quienes estaban el día que Lola partió, aseguraron que Flores se pasó horas encerrado con su madre ya fallecida, cantándole y llorándola. Antonio se negó a asistir al velatorio de Lola y 15 días después, lo hallaron sin vida, ido de pena.