Mucho más que tomar el té

Tiembla Joe Biden: su esposa Jill y el Príncipe Harry tendrían una relación desde hace años

Con el comienzo de la nueva era Biden, la lista de amistades de la Primera Dama norteamericana comienza a salir a la luz y, entre los nombres estrella, figura el del royal.
jueves, 21 de enero de 2021 · 11:03

Todo el globo estuvo atento el 20 de enero, a uno de los momentos más esperados por la mayor parte de los estadounidenses: la asunción al poder de Joe Biden. Con el Partido Demócrata nuevamente comandando el Estado, la era Trump ha finalizado y muchos fueron los artistas que ayer por la tarde, celebraron junto al presidente electo y su esposa, Jill. Sin embargo, las especulaciones sobre una presencia en particular llamó poderosamente la atención: la del Príncipe Harry y Meghan Markle.

El primer encuentro entre Jill y Harry se dio en 2012.

No solo las lentes buscaron atentas (y sin éxito), encontrar al exroyal inglés entre la multitud de rostros conocidos en el “Inauguration Day”. También se cree que Jill Biden, estuvo atenta a ver si el nieto de la Reina Isabel se apersonaba. Y es que ambos, mantienen un vínculo más que cercano del que pocos conocían y que con los años, se ha vuelto clave en la buena relación de Estados Unidos con su exconquistador, Inglaterra.

Todo comenzó en 2012, cuando el Príncipe Harry asistió a Washington a una recepción en la embajada británica en honor a excomabtientes. Allí, se encontraban los Obama y en aquel entonces, la Segunda Dama, Jill Biden. La imagen del Príncipe por aquel entonces, no era la mejor para la Corona inglesa: ese mismo año, fotografías comprometedoras del royal en Las Vegas, lo habían dejado muy mal parado. Sin embargo, su paso por el Capitolio fue parte del comienzo de un lavado de cara público, que posicionaría a Harry, entre los primeros números telefónicos de la agenda Biden.

En el 2013, Michelle Obama y Jill, invitaron al Príncipe inglés a la Casa Blanca. ¿El motivo? Apoyar el lanzamiento de los “Juegos Invictus”, ideados por el mismísimo Harry. El buen vínculo entre este y la Segunda Dama, hizo que luego viajase a Londres, para la inauguración del torneo. La buena imagen que hacía crecer Harry sobre él mismo hizo que en 2015, las dos mujeres más importantes de la Casa Blanca, nuevamente lo invitaran a Virginia (donde Jill daba clases) para apoyar un evento a favor de realizar al año siguiente, los Invictus en suelo norteamericano. Fue ese mismo año, que por empatía y compresión, Harry apoyó a Jill en el difícil momento que le tocó atravesar: su hijo adoptivo Beau, excombatiente como el Príncipe, había fallecido ese año por un tumor cerebral.

Cuando los "Juegos Invictus" se celebraron finalmente en Orlando, Estados Unidos, ya el mismo Joe Biden bromeaba sobre la relación de su esposa y el inglés. “Estoy un poco preocupado, ¿sabes?” había confesado entre risas al medio “The Guardian”. Este “miedo”, sin embargo, fue algo de lo que Biden no tuvo mucho tiempo de qué preocuparse. En 2017, fue el suelo norteamericano el que volvió a darle a Harry una nueva alegría: en la edición de aquel año de los Invictus, el Príncipe hizo su presentación pública y formal de su novia, Meghan Markle, futura Duquesa de Sussex. Aunque los Biden ya no formaban parte del Gobierno, viajaron ambos a Canadá para apoyar a su amigo británico.

Durante la era Obama, el Príncipe Harry era asiduo en la Casa Blanca.

Si bien ayer en la asunción de Joe Biden, los rostros de Meghan Markle y Harry no se hicieron presentes entre el público, sí hubo un gesto más que elocuente previo a las elecciones. La actriz y su marido grabaron, como otras tantas celebrities, un vídeo incitando a la población a votar. Pese a no decir a quién ni a qué partido, la movida en redes de artistas en su mayoría, anti-Trump, hicieron que la cadena de grabaciones, fuera más que favorable para el matrimonio Biden. La aparición de Harry generó revuelo en la prensa, sobre todo en la Corona inglesa, que inmediatamente, se desmarcó del gesto del hijo menor de Lady Di. Una cosa parece ser más que segura: con la nueva era Biden, Jill ya tiene preparado el teléfono para invitar a Harry muy pronto, a tomar el té en la Casa Blanca.