SINCERIDAD PURA

Laura Matamoros toma valor y devela el trastorno que padece

La hija de Kiko Matamoros ha utilizado su cuenta oficial de Instagram para contar algo muy importante a su comunidad virtual. Ha querido tranquilizar a todo el mundo pero ha asegurado que ha pasado uno de los momentos más angustiantes de su vida.
jueves, 21 de enero de 2021 · 05:30

Algo importante ha pasado en la vida de Laura Matamoros y nuevamente ha querido manifestarlo mediante su cuenta de Instagram, tal como ya ha hecho en otras oportunidades. Resulta que ha acudido al oftalmólogo pero no había relatado el motivo de la visita, de modo que en breve muchos de sus fieles seguidores se preocuparon por ella. Al terminar el día, tomó su teléfono y grabó una serie de videos en los que explicaba qué es lo que había sucedido, tema que ha sorprendido a todo el mundo pues el problema viene de larga data.

La influencer ha expresado que en diciembre del 2019 decidió acudir al especialista pues experimentaba un extraño dolor en uno de sus ojos. Aparentemente era algo bastante molesto para el desempeño habitual de sus actividades cotidianas: un pinchazo en la pupila que se extendía hasta la nuca hizo que realmente se preocupara y no dudara ni un segundo más en hacer la consulta pertinente. Fue entonces que comenzó una complicada travesía de inspecciones médicas para determinar cuál era el origen real de aquella dolencia y descartar algunos cuadros graves.

“En diciembre de ese año decidí ir al oftalmólogo y me sorprendí al ver que me derivaban directamente a urgencias para hacerme un TAC”, comentaba. Pasó casi todo el día en observación pues el especial interés de los entendidos en la materia tenía que ver con descartar un tumor cerebral, por supuesto, algo que debe haber generado pánico en la hija de Marian Flores. “Fue el peor día de mi vida”, decía pues imaginaba que probablemente estaría llevando consigo un diagnóstico con serios riesgos de vida.

Afortunadamente el tumor fue descartado pero allí no acabó la pesadilla. Y es que entonces debían dejar de lado también, la posibilidad de que no tuviera esclerosis múltiple. Aunque éste trastorno no impide la vida y María Pombo ha demostrado que puede desenvolverse en todos los ámbitos sin problemas, si puede derivar en algunas consecuencias a largo plazo que todo el mundo querría evitar. Por suerte esto también fue desconsiderado y finalmente Laura pudo conocer lo que efectivamente estaba afectando a su visión.

“A raíz de todo esto me diagnostican que tengo un glaucoma de tensión baja, y aparte tengo dañado el nervio óptico, lo cual veo muy poquito y de la mitad del ojo para abajo apenas tengo visión”, detallaba con un poco más de calma luego de relatar aquella complicada transición que la llevó a pasar unas Navidades para el olvido.  Con sus palabras la joven intentaba generar consciencia en sus receptores, acerca de la importancia de realizarse controles periódicos para prevenir diagnósticos que, si son encontrados con cierta demora, podrían no tener solución.

La madrileña ahora está muy feliz porque el glaucoma no se ha incrementado desde la última vez que acudió a revisión y ése es el motivo por el que nuevamente visitaba al oftalmólogo. Tiene muy disminuida la visión en uno de sus ojos pero afortunadamente el cuadro está detenido. De todos modos tiene que usar gafas y no descuidarse con las fechas de los controles, pues se trata de algo que debe mantener bajo estudio permanente.

Suele pasar en muchas familias que ciertas enfermedades son transmitidas de padres a hijos de forma hereditaria y probablemente el padecimiento del retoño del exrepresentante de famosos tenga que ver con eso. Y es que él también fue diagnosticado con glaucoma hace diez años aproximadamente y en la actualidad ha perdido por completo la visión de su ojo derecho y en el izquierdo aún la disminución está en proceso. “Voy perdiendo visión pero espero que la cosa tarde”, manifestaba el colaborador de “Sálvame” en una oportunidad en la que se lo consultó por el tema y fue entonces que también explicó que ya no era posible una cirugía porque el nervio óptico está muy afectado.

Matamoros ha confesado que se trata de una dolencia que afecta en gran medida la psiquis de quien lo padece, pues obviamente no debe ser grato ser consciente de que poco a poco y con el paso de los años, se va camino a la ceguera. Lamentablemente Laura Matamoros ha heredado la citada disfunción y de ahora en adelante tanto ella como el resto de los hijos del empresario tendrán que estar muy atentos para no sufrir daños mayores.

La modelo también padece asma de modo que es habitual que en ella siempre esté presente el interés por cuidar su salud y llevar a cabo todas las recomendaciones que le indican sus doctores de confianza. Nos llena de alegría que esta vez la cosa no empeorara y esperamos que la satisfacción de ahora se repita en innumerables oportunidades del futuro.