Todo tiene un porqué

La demanda de Rocío Carrasco a Belén Esteban y Olga Moreno no sería inocente y tendría una sombría explicación

La empresaria conoce más que nadie los juzgados ya que desde hace años mantiene contiendas legales y lo único que cambian son los protagonistas.
miércoles, 13 de enero de 2021 · 18:34

Si hay algo que seguramente nos suena, es el nombre de Rocío Carrasco que, aunque ella se mantenga al margen de las cámaras o se esconda en el fin del mundo, parece que los problemas familiares la asechan. No hay día que alguien no la mencione o la vincule con algún escándalo. Desde integrantes de su propio clan, hasta colaboradores que se hacen eco de informaciones muy controvertidas y que amenazan con derrumbar su estabilidad emocional.

Pero parece que la empresaria es mucho más fuerte de lo que todos creemos, ya que ante las acusaciones que no son para nada suaves, hace oídos sordos y mantiene el mutismo al que nos tiene acostumbrados, como si a ella nada la afectara. Aunque esa faceta es solo ante las cámaras, porque sus abogados no descansan ni un solo segundo, ya que envía demandas a cada persona que da detalles privados o hace públicas informaciones que tiene que ver con supuestas deudas.

Rocío Carrasco, la protagonista de los Juzgados.

 Y como no podría ser de otra manera, su nuevo año no comenzó tranquilo ni les dio descanso a sus letrados, ya que ahora su nueva víctima sería Belén Esteban. La hija de Rocío Jurado no le perdonaría haber desvelado en el plató de "Sálvame" una deuda que ella mantendría con la Agencia Tributaria. Evidentemente, la princesa del pueblo, quien últimamente había cambiado su postura y le huía a los escándalos, tendrá que hacerle frente a esta demanda. La misma, que también le interpuso a Olga Morena, mujer del exguardia civil hace algunos años cuando éste se encontraba incomunicado en el programa "Gran Hermano".

La hermana de Gloria Camila la acusó de abrir un sobre privado que iba a dirigido a su marido y que la información que contenía lejos de quedar de manera confidencial, se dio a conocer en la televisión algo que claramente no le hizo ninguna gracia y decidió llevarla a la Justicia.  Esta noticia que tiene como protagonista a la colaboradora fue dada por Pepe del Real en el programa de Ana Rosa, quien explicó que el delito en el que habría incurrido Belén seria por revelación de secretos. Aunque se sabe que la información es de dominio público y claramente la de Paracuellos podría usar eso como su estrategia de defensa.

Vale aclarar que todos los problemas económicos de la colaboradora vienen a partir de la herencia de su madre que si bien quiso asegurarle el futuro a cada uno de sus hijos, parece que a ella lo único que le trajo fueron disgustos. Se supone que no habría pagado el dinero de sucesiones, por lo cual habría contraído una deuda millonaria con Hacienda y hasta ha querido vender propiedades ya que no tendría otra manera de afrontar estos dolores de cabeza.

Rocío Jurado cuando solo se hablaba de su música y no de su herencia.

Ahora la pregunta del millón es porque la madre de Rocío Flores empapela de denuncias a quienes se oponen a ella, y si bien la respuesta no puede ser dada de manera exacta ya que su voz es un misterio y ella no se pronuncia, hay quienes dicen que es una estrategia para obtener dinero, justamente el que le hace falta para saldar las deudas que tendría. En varias oportunidades su exmarido Antonio David Flores, con quien se vio las caras en varios juicios, salió a dar este tipo de explicaciones, que argumentarían su sed de enfrentamientos.

Otra justificación a sus actos, podría ser que esto le vino como anillo al dedo a la madrileña que seguramente está cansada de que la tertuliana la defenestre cada vez que puede y podría ser la venganza perfecta. Recordemos que la televisiva, en muchas oportunidades, sentó su postura con respecto al conflicto familiar y dijo no entender como una madre podía estar alejada de sus hijos y no mostrar ni una pizca de amor hacia ellos. Evidentemente, Carrasco no puede evitar que la nombren porque existe la libertad de expresión, pero cuando hay algo que se pasa de la raya y que puede estar tipificado en el código, no duda en llegar hasta las últimas consecuencias.