Recetas de la abuela

Para los días de frío, una sopa castellana de rechupete que te devolverá a los días de infancia

Un manjar de la cocina de Castilla que llena de aromas los días invernales.
jueves, 10 de diciembre de 2020 · 11:02

No hay nada más cierto que los recuerdos también están hechos de olores. En esta época de fin de año es propicia la ocasión para volver a los viejos aromas de la infancia para recordar los buenos momentos en familia. Por eso, una sopa de ajos, un típico plato de la cocina de Castilla y León, seguramente te traerá a la memoria la vieja cocina familiar de los días de frío.

Esta delicia de la mesa se remonta a los hogares humildes y por su sencillez y sabor característico se ha extendido a lo largo de España. Con pocos ingredientes podrás sentirte acariciado por uno de los sabores más tradicionales.

Los ingredientes de la sopa de ajo son los típicos de nuestras cocinas.

Para la elaboración de la popular sopa de ajo solo vais a necesitar 10 dientes de ajo, 1 por cada comensal, 12 rebanadas de pan duro, 150 g de jamón serrano, 3 litros de caldo de carne o agua (depende de la cazuela donde la preparéis), 2 cucharadas de pimentón dulce y 50 ml de aceite de oliva virgen extra. Además de sal y pimienta al gusto.

 Lo primero que debéis hacer para comenzar con la preparación del platillo es pelar y filetear los ajos (no tan finos). En una cazuela grande calienta el aceite y luego introduce el ajo. Hay que saltearlos hasta que apenas tomen un color dorado, en ese momento añades los trozos de jamón cortado, removiendo de forma envolvente con una cuchara de madera hasta que los sabores se abracen finamente.

Los ajos no deben ser cortados tan finitos.

El punto de los ajos en la sopa castellana es el color miel tostado, en ese momento debes incorporar a la preparación las primeras seis rebanadas de pan duro.

Se retira el cazo de la llama y se espolvorea el pimentón dulce, que también puede ser picante si es de tu agrado. Aunque muchos comensales prefieren degustar el sabor del ajo y el jamón sin la interferencia del picante, se trata de una cuestión de gusto.

La sopa castellana es un manjar de la cocina ibérica.

Después de mezclar todo bien volvemos a poner la cazuela en la estufa y añadimos el caldo o agua. Es importante que el caldo se mantenga a temperatura mínima mientras se termina la cocción de nuestra sopa.

Ahora se debe rehogar la preparación de nuestra sopa durante 20 minutos. Luego, no queda más que agregar las otras seis rebanadas de pan (te recomendamos tostarlas previamente en un poco de aceite de oliva). Solo queda salpimentar y agregar finalmente los huevos que se cocinarán con el propio vapor de la sopa. ¡Buen provecho!

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