Fondos europeos

El Banco de España plantea corregir la desigualdad con la reforma del despido

La entidad sugiere de nuevo la implementación de la 'mochila austriaca'.
jueves, 13 de mayo de 2021 · 10:37

El Banco de España ha emitido su informe anual en el que advierte sobre las consecuencias de la pandemia en el aumento de los niveles de desigualdad en la sociedad española, de por sí ya "elevados", y propone varias medidas.

La entidad solicita políticas de redistribución de la riqueza más eficaces y entre sus propuestas lanza además del análisis de algunas políticas como las de Sanidad y Educación, una reforma fiscal "integral", que incluiría fiscalidad verde y revisión de beneficios fiscales, y la ampliación del Ingreso Mínimo Vital.

Pero el Banco de España reincide en una sugerencia, y es que también plantea para solucionar la desigualdad de los trabajadores temporales la denominada “mochila austríaca” que consiste en la creación de un sistema mixto que rebaje a la mitad el coste del despido, combinado con el establecimiento de un fondo de capitalización de las empresas, e implantado con la ayuda del Estado y los fondos europeos. Vídeo de Europa Press

Aunque la entidad ya lo había sugerido para la reforma laboral socialista de 2010, esta vez va más allá y calcula que la implantación de la mochila austríaca podría costar más de 9.000 millones de euros, y propone que el Estado cargue de manera parcial una financiación de 8000 millones a los fondos europeos.

El informe anual del Banco de España concluye que uno de los mayores retos estructurales que tiene por delante la economía después de la pandemia, es la corrección de la gran diferencia que hay en la protección de trabajadores con contrato temporal y con contrato fijo.

Sobre los trabajadores temporales, en su mayoría jóvenes o empleados con menor formación, la entidad asegura que durante las últimas décadas han soportado "de manera desproporcionada" la destrucción de empleo debido a que su despido es más barato, algo que con la crisis de la pandemia también se ha podido observar, por lo que pone sobre la mesa varias opciones como el contrato único con coste por despido creciente, pero se inclina por el modelo austríaco ya que lo considera menos desigual, y entiende que incentiva la movilidad y no genera tensiones de liquidez a las compañías, trasladando además  a cuestiones de eficiencia y no de costes las decisiones del despido.