Cultura

El adiós a Caballero Bonald, el camaleónico poeta de la Generación del 50 que retrató al franquismo

El escritor ha dejado la huella de sus metáforas únicas y la influencia del “Boom Latinoamericano”.
lunes, 10 de mayo de 2021 · 18:44

Nuestro país ha traído al mundo escritores y escritoras que han adquirido una trascendencia universal. La literatura tiene la capacidad de inventar un transporte cultural hacia las tradiciones que intelectuales como José Manuel Caballero Bonald supieron utilizar. El andaluz combinó distintos estilos a lo largo de su carrera con el fin de transmitir sus inquietudes por la política, el flamenco y diversos temas de interés.

El escritor de 94 años falleció el último domingo, pero su leyenda apenas comienza con el recuerdo de sus espectaculares versos. Se conoce que padeció un cáncer de piel que lo aisló de la vida pública por decisión propia, por lo que sólo su círculo más allegado estuvo al lado de “Pepe” en sus últimos meses. Personalidades políticas como Pedro Sánchez lamentaron su partida, aunque en estos momentos crece la polémica por la ausencia del ministro de Cultura en su despedida. A continuación, "RTVE" muestra un informe sobre su fallecimiento.

Caballero Bonald es uno de los escritores que dejan toda una huella y legado en el corazón de los amantes de la literatura. Las vivencias del artista son un tesoro que ha sabido compartir en sus poesías, novelas, ensayos y memorias al ser parte justamente de la Generación del 50, según “La Razón”. Eran épocas difíciles en pleno franquismo, teniendo en cuenta que sus compañeros de ese momento vivieron los años 30, uno de los más trágicos para nuestra historia. “Tiempo de guerras perdidas” fue una de las primeras memorias en las que dio testimonio de su relación con Dionisio Ridruejo, en tiempo de persecución política.

Me gusta reiterar que una de las razones por las que escribo es porque hablo poco

Tal como lo recuerda “Diario de Sevilla”, la personalidad taciturna del famoso poeta llevó a que las letras fueran su respuesta a un mundo complejo en su juventud. Si bien estudió Filosofía y Letras, partió rumbo a Colombia decidido a probar su suerte en la enseñanza, según añade “ABC”. Muchos expertos analizan que esta etapa fue trascendental para su estilo, pues habría traído la matriz del “Boom Latinoamericano” que hasta nuestros días disfrutamos con Vargas Llosa. Las similitudes con el Premio Nóbel son varias, precisamente en lo referido al desencanto por la Revolución Cubana que en sus días acompañaron García Márquez y medianamente Julio Cortázar; así como también en la apuesta hacia un estilo “sensorial” y metafórico que remarcó al recomendar “La Casa Verde” del escritor peruano, según “El Mundo”.

El escritor también transmitió su sabiduría en ensayos como "Oficio de lector" y compilaciones sobre Cervantes. 

Desde aquí, Caballero Bonald mostró un estilo único canalizado en la magistral “Somos el tiempo que nos queda”, impulsada por Seix Barral. “La Razón” añade que el poeta forjó un recurso único para combinar la poesía y la narrativa en sus títulos, que comenzarían a mutar hacia ensayos notables en los últimos años de su vida. El Premio Cervantes fue el principal logro material de su carrera, pero su huella es imborrable en la memoria de quienes lo conocieron personalmente y a través de sus páginas. Unas 21 personas de su núcleo cercano lo despidieron, así como también importantes personalidades como Joaquín Sabina le enviaron flores, de acuerdo a “El Mundo”. Quienes lo entrevistaron recuerdan sus ocurrencias para valorar un arte único que se conformaba de elementos simples como la memoria, según relatan en “Diario de Sevilla”.

Solos estamos: toda la ausencia cabe, entre lo verdadero y lo ilusorio. Aquí, mi obstinación es mi alegría