Justicia

La Fiscalía pide un año de prisión para el periodista que acosó a los hijos de Pablo Iglesias e Irene Montero

Considera probado que Alejandro Sanmiguel Entrambasaguas cometió un delito sobre los niños y su cuidadora.
jueves, 8 de abril de 2021 · 12:11

La Fiscalía Provincial de Madrid acusó de un delito de acoso contra los hijos de Pablo Iglesias e Irene Montero y su cuidadora, a Alejandro Sanmiguel Entrambasaguas, empleado de la empresa de Eduardo Inda, Dos Mil Palabras.

En un escrito que ha salido a la luz esta semana, pero tiene fecha de noviembre, el ministerio fiscal pide para el acusado antes del inicio del juicio oral, un año de prisión y la condena en costas, así como que se le prohíba durante dos años acercarse a los menores a menos de 500 metros. 

Por otra parte, la Fiscalía exime de responsabilidad a Eduardo Inda, a pesar de que Entrambasaguas trabaja para OK Diario y hostigó a los niños cuando estos tenían 17 meses de edad. 

La Fiscalía exime de responsabilidad a Eduardo Inda, a pesar de que Entrambasaguas trabaja para OK Diario.

El abogado de Iglesias y Montero ha pedido para el periodista una condena de dos años de cárcel y que se amplíe a cinco años la prohibición de acercamiento, así como que se considere a la empresa de Inda responsable civil subsidiaria de la actuación de Entrambasaguas, al que también se le exige una indemnización de diez mil euros.

El escrito del ministerio fiscal explica los detalles de la actuación del periodista que entre noviembre y diciembre de 2019,  espió y obtuvo información sobre la cuidadora de los hijos de Pablo Iglesias e Irene Montero, tras ocultar su profesión y el motivo de su presencia en el lugar donde residía.

Entrambasaguas, llegó incluso a tener acceso a las zonas comunes de la urbanización en la que residía la persona encargada del cuidado de los niños, y allí pidió información a los vecinos, algunos menores de edad,  llevando consigo material de grabación.

El periodista del diario de Inda fue identificado por agentes de servicios de seguridad cuando la cuidadora, avisada de que Entrambasaguas la estaba esperando, no quiso salir a dichos espacios de la urbanización. Poco después, debido al hostigamiento, decidió renunciar.