Política

El PP busca volver a instalar a ETA en la recta final de la campaña

El partido de Casado y Ayuso redobla la apuesta por la crispación.
jueves, 29 de abril de 2021 · 11:27

A menos de una semana de la cita de los madrileños con las urnas, los dirigentes del PP han vuelto a introducir en su discurso público las menciones a ETA, pese a que la organización lleva años disuelta y su nombre no figura en la agenda de la ciudadanía. 

La obvia intención de volver a tensionar un conflicto cerrado es tratar de denigrar la voluntad de acuerdo entre las fuerzas políticas progresistas que, dependiendo de la performance electoral, podría significar la salida de los populares del gobierno regional.

El presidente del partido, Pablo Casado, ha protagonizado junto a Enrique López, consejero de Justicia de Ayuso y número cuatro en la lista para el 4-M, un acto en Aranjuez en el que se ha convocado a víctimas del terrorismo con la excusa de una brumosa proposición de ley. 

 Rufián y Otegi no votarían a Ayuso, votarían a Gabilondo, a Iglesias o a Mónica García.

Con un claro objetivo electoralista el PP vuelve a apelar a la instalación de ETA a pesar de que lleva años disuelta.

En este marco, López ha decidido hacer un ayuno de delicadeza, y formular de manera directa las expresiones que procuran descalificar a las otras formaciones con esta identificación, en un claro objetivo electoralista. 

Mientras que el líder del PP no se ha quedado atrás, y ha hecho manifestaciones que son una suerte de defensa de la ultraderecha y de la ausencia de condena hacia las amenazas de muerte recibidas por varios dirigentes la semana pasada. 

Pedro Sánchez ha necesitado de un partido como Podemos, declaradamente comunista, al que le parece muy bien la dictadura que hay en Venezuela, y ha tenido que contar con partidos como Bildu, que no ha condenado los asesinatos de ETA. 

Varias víctimas del terrorismo ya han manifestado sus críticas hacia el PP al sentirse utilizadas por Casado.

Esta despreocupación por el uso de argumentos forzados, o por la falta de altura política en un cargo de esa responsabilidad, evidencia que la única finalidad del mitin era recurrir al conflicto vasco en la tramo final de la campaña hacia el 4-M.