Campaña electoral

El discurso provocador de Vox mete miedo y ofrece falsa protección

La estrategia del partido de ultraderecha es desmontada por la comparación de sus declaraciones y los hechos reales.
lunes, 26 de abril de 2021 · 13:52

Los últimos acontecimientos en la campaña electoral al 4M han dejado más claro que nunca la estrategia usada por Vox para ganarse los afectos de las personas poco informadas y azotadas muchas veces por las políticas que ellos defienden.

Sin embargo, cuando se hace un leve seguimiento a los hechos, el discurso de los de Abascal, que busca meter miedo y crispación y ofrece una falsa protección, deja en evidencia que además de utilizar las técnicas del Tercer Reich que tanto daño hicieron a la humanidad, se contradice profundamente con su andar político y hasta con la historia personal de cada uno de sus dirigentes.

Cartel del Tercer Reich que señala: "60.000 marcos del Reich le cuesta a la comunidad nacional este enfermo congénito durante toda su vida. Compatriota, este es también tu dinero".

El diario "El País" reseña hoy varios ejemplos. Entre ellos, la historia que la candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Rocío Monasterio ha repetido en varias ocasiones, incluso en el debate de Telemadrid, donde con tanta indignación narró esta experiencia: “El otro día, en Ciudad Lineal, se me acercó una mujer mayor llorando, desesperada, y me dijo: ‘Monasterio, te he traído estos geranios, es lo único que me queda, porque me han ocupado la casa cuando he salido al supermercado’. No hay derecho: 30 años cotizando, pagando todos tus impuestos, ahorrando para tener un piso que dejarle a tus hijos y que vengan unos desalmados y lo ocupen y encima se rían de ti. Esto es tremendo y está pasando en Madrid”.

Empecemos porque la Sra. Monasterio hace algunas variaciones a la historia depende de donde se encuentre: en su intervención en el Club Siglo XXI y en el mitin en San Sebastián de los Reyes, la mujer que se había quedado sin casa no era de Ciudad Lineal, sino de Arganda. Después, aunque ella está ilustrando con esta historia la problemática de los okupas, este caso no es tal, sino que se trata de un  “allanamiento de morada”, un delito flagrante ante el cual la policía puede proceder inmediatamente, sin necesidad de orden judicial. Es decir, que eso que predica Vox, de la “patada a los okupas” ya se encuentra en nuestra legislación para el caso que narra la flamante candidata.

También hay que añadir que Rocío Monasterio es miembro de una familia histórica en Cuba, por ser la dueña de uno de los más grandes ingenios de azúcar de la isla en las primeras décadas del siglo pasado.  La candidata de Vox ha repetido en varias entrevistas que conoce el comunismo por lo que le hizo la llegada de la revolución a su familia. Pero nunca ha descrito la terrible red de explotación que manejaban, las precarias condiciones físicas y laborales en las que mantenían a sus trabajadores, y como los mantenían ebrios para que no pudieran sumarse al levantamiento que los jornaleros de otros ingenios hacían en reclamo de sus derechos. Vídeo de "Cuba Información".

La candidata de Vox, también ha insistido en repetir que los datos del polémico cartel de su formación sobre los menores extranjeros son ciertos. Más allá de que las cifras no son ciertas,  Monasterio está criminalizando a un colectivo vulnerable usando datos falsos. Habló del caso de la chica que sufrió un ataque en el parque del Oeste, por ejemplo, y la solución que propone su partido dicho por el propio Santiago Abascal para evitar casos como estos es expulsar a los menores inmigrantes: “Si son delincuentes, que los metan en la cárcel; y, si son niños, que los entreguen a sus padres”.

Pero de nuevo viene la mentira. En este caso no todos los miembros de las bandas ni los acosadores son menores extranjeros. Hablando del caso específico que señala Monasterio, de los 13 detenidos, hay tres españoles y tres menores de edad.  En otro ejemplo, entre los siete integrantes de Dominican Don’t Play (DDP) que fueron arrestados en Torrejón en julio, cinco eran españoles y tres eran menores. 

Podríamos seguir enumerando la cantidad de falsedades que repiten los de Abascal tanto en sus declaraciones públicas como en sus redes. Solo esta mañana se conoció que el "supuesto" atacante que agredió a un agente en un acto de Vox no era un ultraizquierdista como aseguraron ayer en redes, se trataba de un seguidor de su propia formación.