Hay infectados en el hogar Don Orione

El cuñado del rey suspendió sus actividades voluntarias por foco de coronavirus

Urdangarin volvió a prisión y está en buen estado de salud
lunes, 3 de agosto de 2020 · 18:27

La vida del ex jugador de handball Urdangarin se ha complicado más de lo que imaginaba. A la condena que recibió y que lo priva de su libertad, se ha agregado justamente la pandemia. Con la vuelta a la nueva normalidad, las salidas para realizar el voluntariado habían resultado todo un alivio para el ex duque, pero ahora se ven nuevamente postergadas. 

Los conocidos trabajos de voluntariado que Iñaki Urdangarin hacía en el centro de Don Orione, en Pozuelo de Alarcón, han quedado suspendidos al menos durante un mes tras la detección de un foco de contagios de coronavirus. Unas diez personas han dado positivo.

Urdangarin había vuelto a sus actividades en el último mes.

No obstante, el ex duque de Palma dio negativo en la prueba del Covid, ya que no habría tenido contacto con los infectados. Casi todos están en buen estado, no presentan síntomas. De igual modo el ex jugador de Barcelona suspendió las actividades y se sometió a la prueba de PCR.

Todo parece indicar que Urdangarin no estuvo en contacto con las personas infectadas del virus. El cuñado del Rey está ahora en la prisión de Brieva en óptimo estado de salud. Volvió allí, con la frustración de haber luchado mucho para conseguir los permisos penitenciarios y volver por el presente foco de contagios.

Fachada del Hogar Don Orione.

Desde el reinicio de actividades de voluntariado en julio, después del estricto confinamiento, Urdangarin adquirió un permiso para salir tres veces por semana a realizar estas actividades comunitarias en el centro ubicado en Pozuelo de Alarcón. El Hogar Don Orione es un centro dedicado a personas con capacidades diferentes que había elegido el ex duque de Palma. 

La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias había rechazado hace un par de semanas la concesión de tercer grado o régimen abierto al ex duque de Palma, como había sugerido en su recomendación la Junta de Tratamiento de la cárcel de Brieva (Ávila), donde está condenado por el caso de corrupción de Nóos.

Panorámica de la penitenciaria de Brieva, donde cumple su condena.

Según lo dispuesto hasta ahora por el proceso judicial, Urdangarin puede seguir con sus actividades de voluntario y tiene permiso para disfrutar de un fin de semana al mes. Esto se acumula a los ordinarios que le corresponden por su clasificación de delito en segundo grado.

Al día de hoy no ha cumplido ni siquiera la mitad de la pena que le fue impuesta por el Tribunal Supremo, de cinco años y diez meses, por sus actividades en el Instituto Nóos. En noviembre de 2012 circuló en los medios de comunicación la noticia de una probable sospecha hacia el por un supuesto desvío de dinero del Estado desde el Instituto Nóos que presidía.

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