Pandemia

España en los últimos puestos en la gestión de la segunda ola de coronavirus

Solo tiene por debajo a Rumania y República Checa en las estadísticas.
domingo, 1 de noviembre de 2020 · 11:09

Los resultados de la estrategia sanitaria española en la segunda ola de coronavirus están reflejando unas cifras muy preocupantes, sobre todo en uno de los indicadores más dramáticos: la tasa de mortalidad por COVID 19. 

España queda posicionada en el tercer lugar entre los países que registran los peores índices en este sentido, y sólo las estadísticas de Rumania y República Checa presentan números más alarmantes.

España es el tercer país de Europa más afectado por el virus desde julio.

A partir del mes de julio, en el territorio español se han contabilizado 7.100 fallecimientos, delineando el escenario más sombrío entre las potencias europeas que atraviesan esta segunda etapa de emergencia epidemiológica. 

Desde este trágico podio, las autoridades sanitarias del Gobierno de Sánchez tienen abierto el gigantesco desafío de torcer esta tendencia, en la que cada semana aparece un nuevo récord, para no llegar al invierno en peores condiciones. 

Rumania y República Checa están en los dos primeros lugares.

A su vez, aunque la evidencia numérica lo ponga sobre la mesa, la posibilidad de que el Ejecutivo español disponga un nuevo confinamiento domiciliario parece difusa. En las últimas jornadas se ha logrado percibir la fragilidad de la paciencia de la ciudadanía. 

No obstante, lo cierto es que esta segunda fase de la crisis pandémica tiene un impacto severo en la sociedad española. Y, según lo anunciado la última semana, el coronavirus se ha convertido en la primera causa de fallecimiento en el país. 

La segunda ola no ha sido igual a la primera en Italia.

Por si no bastara, las notificaciones oficiales del Ministerio de Sanidad del Gobierno de España han sido objeto de cuestionamientos, poniendo duda la precisión de sus datos y el propio sistema para registrar cada caso fatal. 

La crisis epidemiológica española se proyecta así mostrando un pésimo panorama, que con ritmo creciente marcha hacia Navidad muy lejos de las tasas de letalidad de Alemania, Francia e Italia, y en un ambiente social que deja poco margen para instaurar medidas drásticas. 

Otras Noticias